¿Cómo puedo saber si tengo enfermedad renal crónica?

Puede sentirse perfectamente bien y, aun así, tener enfermedad renal crónica. Esa es la parte incómoda. La buena noticia: dos exámenes simples pueden decirle la verdad sobre sus riñones.

Si usted llegó hasta acá, probablemente tiene una duda concreta: ¿están bien mis riñones? Quizás vio un examen alterado. Quizás tiene diabetes o hipertensión y alguien le mencionó el tema. O quizás simplemente quiere saber.

En los próximos minutos va a entender exactamente cómo se detecta esta enfermedad, qué significan los números de sus exámenes y cuándo conviene consultar. Sin tecnicismos innecesarios, pero sin simplificar lo que importa.

Lo esencial en 30 segundos

La enfermedad renal crónica —o ERC— es una alteración de la estructura o la función de los riñones que dura al menos 3 meses y que tiene importancia para la salud.

Lo más importante que usted debe saber: la ERC puede estar presente aunque se sienta bien. Por eso no basta con esperar síntomas. Se evalúa con exámenes simples.

Examen

¿Qué evalúa?

¿Por qué importa?

Creatinina en sangre con cálculo de VFG (eGFR)

Estima la capacidad de filtración del riñón

Permite saber si la función de filtrado está disminuida

Relación albúmina/creatinina en orina (ACR o RAC)

Detecta pérdida de albúmina por la orina

Puede mostrar daño renal incluso cuando la VFG aún está conservada

Orina completa y sedimento urinario

Busca otras alteraciones urinarias

Puede orientar a daño renal u otras enfermedades

Repetición de exámenes

Confirma si la alteración persiste

Una sola alteración no siempre significa enfermedad renal crónica

Idea central: se puede sospechar enfermedad renal crónica si existe una VFG menor a 60 ml/min/1,73 m², una relación albúmina/creatinina en orina igual o mayor a 30 mg/g, hematuria persistente u otros marcadores de daño renal — especialmente si estas alteraciones se mantienen por 3 meses o existe evidencia de cronicidad.

¿Qué es exactamente la enfermedad renal crónica?

Es una alteración persistente del riñón. Puede afectar su estructura, su función, o ambas. Para considerarla “crónica”, la alteración debe estar presente durante un mínimo de 3 meses.

En palabras simples: no se trata solo de tener una creatinina “alta” o una función renal “baja”. La ERC puede expresarse de distintas maneras. Algunas personas tienen disminución de la capacidad de filtrado. Otras tienen pérdida anormal de albúmina por la orina. Otras presentan alteraciones en el sedimento urinario, cambios estructurales en una ecografía, antecedentes de trasplante renal o hallazgos específicos en una biopsia.

Por eso, cuando alguien pregunta “¿cómo puedo saber si tengo enfermedad renal crónica?”, la respuesta correcta no es mirar un solo dato aislado. La evaluación debe integrar varios elementos: exámenes de sangre, exámenes de orina, antecedentes personales y familiares, medicamentos, enfermedades asociadas y, cuando corresponde, estudios de imagen u otros exámenes indicados por el médico.

¿Por qué esta enfermedad pasa desapercibida?

Una de las razones por las que la ERC se detecta tarde es que en etapas iniciales puede ser silenciosa. Esto significa que una persona puede tener daño renal o pérdida progresiva de función renal sin notar molestias evidentes.

Por eso no es recomendable esperar a sentirse mal para evaluar los riñones, especialmente si existen factores de riesgo. La detección temprana permite confirmar el diagnóstico, buscar la causa, estimar el riesgo de progresión y comenzar medidas de tratamiento y seguimiento.

Sentirse bien no descarta enfermedad renal crónica. En muchas personas, la sospecha aparece primero en los exámenes de sangre u orina, no por síntomas.

Los dos exámenes clave: VFG y albúmina en orina

Para detectar o sospechar enfermedad renal crónica, los dos pilares iniciales son:

  1. Evaluar la filtración del riñón, habitualmente mediante creatinina en sangre y cálculo de VFG estimada o eGFR.
  2. Medir albúmina en orina, preferentemente mediante la relación albúmina/creatinina en orina, conocida como ACR o RAC.

Estos dos datos se complementan. Una persona puede tener una VFG aparentemente conservada, pero presentar albuminuria. Otra puede tener una VFG disminuida con poca o ninguna albuminuria. Ambas situaciones requieren interpretación médica.

¿Qué es la VFG o eGFR?

VFG significa velocidad de filtración glomerular. En términos simples, es una estimación de cuánto filtran los riñones. Se calcula a partir de marcadores en sangre, especialmente la creatinina. En muchos informes aparece como eGFR, por su nombre en inglés, o como VFG estimada.

La creatinina por sí sola no siempre cuenta toda la historia. Por eso se recomienda usar una ecuación validada que estime la VFG, en vez de interpretar solo el número de creatinina. En algunas situaciones, cuando está disponible, la combinación de creatinina y cistatina C puede mejorar la precisión de la estimación.

¿Qué es la albúmina en orina?

La albúmina es una proteína. Cuando aparece en exceso en la orina, puede indicar daño renal. La forma recomendada de evaluarla inicialmente en adultos es la relación albúmina/creatinina en orina (ACR o RAC). Idealmente se prefiere una muestra de primera orina de la mañana, de chorro medio, cuando esto sea posible.

La albuminuria es importante porque ayuda a detectar daño renal, clasificar la enfermedad, estimar riesgo y decidir seguimiento. También puede estar alterada antes de que la función renal esté claramente disminuida.

¿Cuándo se sospecha enfermedad renal crónica?

Se sospecha cuando existe una alteración de la estructura o función renal con importancia para la salud. En la práctica, los hallazgos más importantes son:

Hallazgo

Qué significa

VFG menor a 60 ml/min/1,73 m²

Disminución de la función de filtrado del riñón

ACR o RAC igual o mayor a 30 mg/g

Aumento de albúmina en orina

Alteraciones persistentes del sedimento urinario

Pueden sugerir daño renal u otra enfermedad urinaria

Hematuria persistente

Presencia persistente de sangre en orina que requiere estudio

Alteraciones electrolíticas u otras por trastornos tubulares

Pueden reflejar problemas específicos de función renal

Alteraciones estructurales en imágenes

Por ejemplo, hallazgos renales detectados por ecografía u otro estudio

Alteraciones en biopsia renal

Hallazgos histológicos compatibles con daño renal

Antecedente de trasplante renal

Se considera marcador relevante de enfermedad renal

Para hablar de enfermedad renal crónica, estos hallazgos deben estar presentes por un mínimo de 3 meses, salvo que exista evidencia clara de cronicidad por antecedentes, estudios previos, imágenes, historia clínica o biopsia.

Cuidado: un examen alterado no confirma el diagnóstico

Una idea muy importante: un solo examen alterado no siempre basta para diagnosticar enfermedad renal crónica. La creatinina, la VFG y la albuminuria pueden variar por razones biológicas, analíticas o por enfermedades agudas.

Por eso, si aparece una VFG baja, albuminuria, hematuria u otra alteración inesperada, se deben repetir y confirmar los exámenes según el contexto clínico. El médico debe distinguir si se trata de una enfermedad renal crónica o de una alteración aguda, reciente o transitoria.

¿Cómo se confirma que es crónica?

Forma de confirmar cronicidad

Ejemplo práctico

Revisar VFG o creatinina previas

Comparar con exámenes antiguos

Revisar albuminuria, proteinuria u orina previa

Ver si la pérdida de proteínas o alteraciones urinarias ya estaban presentes

Revisar estudios de imagen

Buscar hallazgos como riñones pequeños o reducción del grosor cortical

Revisar biopsia renal, si existe

Identificar fibrosis, atrofia u otros cambios crónicos

Analizar la historia clínica

Considerar enfermedades conocidas que causan o contribuyen a ERC

Repetir mediciones dentro y después de 3 meses

Confirmar persistencia de la alteración

No se debe asumir enfermedad renal crónica solo por una VFG baja o una ACR elevada en un examen aislado. Puede existir una lesión renal aguda o una enfermedad renal aguda que requiera otro enfoque.

Sus números, explicados: las categorías de VFG

La VFG se clasifica en categorías. Esta clasificación ayuda a ordenar la gravedad de la alteración y a estimar riesgo.

Categoría

VFG ml/min/1,73 m²

Interpretación simple

G1

90 o más

Normal o alta

G2

60 a 89

Levemente disminuida

G3a

45 a 59

Leve a moderadamente disminuida

G3b

30 a 44

Moderada a severamente disminuida

G4

15 a 29

Severamente disminuida

G5

Menor a 15

Falla renal

Una consideración importante: tener una VFG en G1 o G2 no confirma por sí solo enfermedad renal crónica si no hay otros marcadores de daño renal. Por ejemplo, una persona con VFG 75 ml/min/1,73 m², sin albuminuria y sin otros marcadores, no necesariamente cumple criterios de ERC.

En cambio, una VFG menor a 60 ml/min/1,73 m², si persiste por 3 meses o existe evidencia de cronicidad, sí cumple un criterio importante para enfermedad renal crónica.

Sus números, explicados: las categorías de albuminuria

La albuminuria también se clasifica en categorías. Se puede expresar como ACR o RAC en mg/g.

Categoría

ACR o RAC aproximada

Interpretación simple

A1

Menor a 30 mg/g

Normal a levemente aumentada

A2

30 a 300 mg/g

Moderadamente aumentada

A3

Mayor a 300 mg/g

Severamente aumentada

La albuminuria es importante porque no solo ayuda a detectar daño renal. También ayuda a estimar el riesgo de progresión de la enfermedad y el riesgo de complicaciones.

Mientras más baja es la VFG y más alta es la albuminuria, mayor suele ser el riesgo. Por eso, clasificar a una persona solo por la creatinina o solo por la VFG puede ser incompleto. La evaluación debe incluir sangre y orina.

¿Quiénes deberían preocuparse más?

No todas las personas tienen el mismo riesgo. Hay condiciones en las que conviene evaluar activamente la posibilidad de enfermedad renal crónica.

Condiciones de mayor prioridad para detección

  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes.
  • Enfermedad cardiovascular, incluida insuficiencia cardíaca.
  • Antecedente de lesión renal aguda o enfermedad renal aguda.

Además, existen otros grupos en los que puede ser razonable considerar evaluación renal, según el contexto clínico:

Grupo o condición

Ejemplos

Factores frecuentes

Hipertensión, diabetes, enfermedad cardiovascular, insuficiencia cardíaca, lesión renal aguda previa

Enfermedades genitourinarias

Enfermedad estructural del tracto urinario, cálculos renales recurrentes

Enfermedades sistémicas o inflamatorias

Lupus eritematoso sistémico, vasculitis, VIH

Exposición a tratamientos o procedimientos

Nefrotoxicidad por medicamentos, nefritis por radiación

Antecedentes familiares o genéticos

Historia familiar de falla renal, enfermedad renal poliquística, síndrome de Alport u otras enfermedades genéticas

Condiciones gestacionales

Nacimiento prematuro, bajo tamaño gestacional, preeclampsia o eclampsia

Exposiciones ocupacionales

Cadmio, plomo, mercurio, hidrocarburos policíclicos, pesticidas

Áreas con alta prevalencia de ERC

Zonas con alta frecuencia de enfermedad renal crónica o exposiciones ambientales relevantes

Si usted tiene hipertensión, diabetes, enfermedad cardiovascular, insuficiencia cardíaca o antecedente de lesión renal aguda, no conviene esperar síntomas. Es razonable conversar con su médico sobre evaluación de función renal y albúmina en orina.

Qué conversar con su médico

La forma más segura de avanzar no es autodiagnosticarse, sino llevar una conversación clara con un profesional de salud. En Chile, puede hacerlo con un médico de atención primaria, médico internista o nefrólogo.

Una forma práctica de plantearlo es:

“Doctor/a, quiero saber si tengo riesgo o signos de enfermedad renal crónica. ¿Podemos revisar mi creatinina con VFG estimada y una relación albúmina/creatinina en orina?”

Exámenes iniciales que suelen ser relevantes

Qué conversar

Por qué importa

Creatinina en sangre con cálculo de VFG estimada

Permite evaluar la función de filtrado

Relación albúmina/creatinina en orina

Permite detectar albuminuria

Orina completa y sedimento urinario

Ayuda a identificar hematuria u otras alteraciones

Repetición de exámenes si hay hallazgos alterados

Permite confirmar persistencia

Cistatina C, si está disponible y el médico lo considera útil

Puede mejorar la precisión de la estimación de VFG en situaciones específicas

Evaluación de causa

Permite orientar tratamiento y pronóstico

Ecografía u otros estudios, si corresponde

Ayudan a evaluar estructura renal o causas asociadas

No todos los pacientes necesitan todos los estudios. La elección depende del contexto: edad, antecedentes, enfermedades asociadas, medicamentos, resultados previos y sospecha diagnóstica.

Cómo interpreta el médico sus resultados

El enfoque propuesto para adultos puede resumirse en una secuencia simple:

  1. Identificar si la persona está en riesgo de enfermedad renal crónica.
  2. Solicitar evaluación de VFG y ACR/RAC, además de otros marcadores de daño renal cuando corresponda.
  3. Si falta VFG o ACR/RAC, completar la evaluación.
  4. Descartar lesión renal aguda o enfermedad renal aguda, especialmente si la alteración apareció en un contexto reciente.
  5. Si VFG es menor a 60 ml/min/1,73 m² o ACR/RAC es igual o mayor a 30 mg/g, confirmar persistencia después de 3 meses o buscar evidencia de cronicidad.
  6. Si se confirma ERC, clasificar por causa, VFG y albuminuria.
  7. Estimar riesgo de progresión.
  8. Iniciar tratamiento y seguimiento.

Cuando la VFG es igual o mayor a 60 ml/min/1,73 m², la ACR/RAC es menor a 30 mg/g y no existen otros marcadores de daño renal, no se confirma enfermedad renal crónica. En ese caso, el momento para repetir controles depende de las características individuales y del riesgo de progresión.

¿Por qué importa encontrar la causa?

Saber que una persona tiene enfermedad renal crónica es importante, pero no basta. También es necesario intentar establecer la causa. La causa orienta el tratamiento, ayuda a estimar el pronóstico y permite educar mejor al paciente y su familia.

La evaluación de causa puede incluir distintos elementos:

Elemento de evaluación

Qué puede aportar

Historia clínica personal

Enfermedades previas, evolución, antecedentes relevantes

Historia familiar

Posibles causas genéticas o familiares

Historia social y ambiental

Exposiciones o condiciones que puedan contribuir

Medicamentos nefrotóxicos

Fármacos o sustancias que pueden dañar el riñón

Examen físico

Signos que orienten a enfermedades sistémicas o urinarias

Síntomas o signos urinarios

Alteraciones del tracto urinario

Síntomas o signos de enfermedades sistémicas

Enfermedades que afectan varios órganos

Exámenes de laboratorio

Orina, sedimento urinario, ACR/RAC, pruebas serológicas cuando corresponda

Imágenes

Ecografía u otros estudios

Biopsia renal

En casos seleccionados, puede guiar diagnóstico y tratamiento

Estudios genéticos

En situaciones donde se sospeche causa hereditaria o genética

No todos los casos requieren biopsia o estudio genético. Estos estudios se indican según la probabilidad de una causa específica y los recursos disponibles.

¿Qué pasa si me diagnostican enfermedad renal crónica?

El diagnóstico de enfermedad renal crónica no significa automáticamente que una persona vaya a necesitar diálisis.

La ERC tiene distintos grados, distintas causas y distintos riesgos. Algunas personas tienen enfermedad estable durante mucho tiempo. Otras requieren seguimiento más estrecho y tratamiento específico.

El objetivo del diagnóstico temprano es actuar antes de que exista daño avanzado. El seguimiento permite:

  • Confirmar la etapa de la enfermedad.
  • Buscar la causa.
  • Estimar el riesgo de progresión.
  • Reducir el riesgo de complicaciones.
  • Revisar medicamentos.
  • Ajustar tratamientos.
  • Educar al paciente y su familia.
  • Definir si necesita atención por nefrólogo u otros profesionales.

El tratamiento es integral, no solo un medicamento

El manejo de la enfermedad renal crónica no se limita a un fármaco. Debe ser una estrategia integral. Puede incluir educación, cambios de estilo de vida, ejercicio, suspensión de tabaco, dieta y fármacos cuando están indicados.

Área

Enfoque general

Educación

Comprender diagnóstico, etapa, causa, riesgo y plan de control

Estilo de vida

Actividad física compatible con salud cardiovascular, tolerancia y fragilidad

Peso corporal

Buscar un índice de masa corporal adecuado cuando corresponda

Tabaco

Evitar productos de tabaco

Dieta

Dieta saludable y diversa, con mayor proporción de alimentos de origen vegetal que animal y menor consumo de ultraprocesados

Medicamentos

Usar fármacos indicados por el médico según causa, etapa, albuminuria y riesgo

Presión arterial

Individualizar metas y tratamiento

Complicaciones

Vigilar anemia, alteraciones minerales, potasio, acidosis y otras complicaciones cuando corresponda

Riesgo cardiovascular

Estimar y manejar riesgo cardiovascular con herramientas adecuadas

Seguimiento

Controlar VFG, albuminuria y evolución

Alimentación: el mensaje general

En personas con enfermedad renal crónica, se recomienda una dieta saludable y diversa. El enfoque general favorece un mayor consumo de alimentos de origen vegetal en comparación con alimentos de origen animal, y un menor consumo de alimentos ultraprocesados.

Esto no significa que todas las personas con ERC deban seguir la misma dieta. La alimentación debe adaptarse a la severidad de la enfermedad, presencia de otras enfermedades, potasio, fósforo, sodio, proteínas y estado nutricional.

Por eso, en personas con ERC confirmada, la educación alimentaria idealmente debe ser realizada por nutricionistas o profesionales acreditados en nutrición renal, cuando estén disponibles.

No todas las personas con enfermedad renal crónica necesitan la misma restricción dietaria. La dieta debe individualizarse.

Actividad física, peso y tabaco

En personas con enfermedad renal crónica, la actividad física debe ser compatible con la salud cardiovascular, la tolerancia y el nivel de fragilidad. En adultos, se recomienda actividad física moderada con una duración acumulada de al menos 150 minutos por semana, o al nivel que la persona pueda tolerar de forma segura.

También se recomienda evitar el sedentarismo. En personas con mayor riesgo de caídas, el tipo e intensidad del ejercicio debe adaptarse. En personas con obesidad y ERC, el médico puede considerar aconsejar pérdida de peso.

Además, se recomienda no usar productos de tabaco.

Medicamentos: por qué debe revisarlos con su médico

Las personas con enfermedad renal crónica muchas veces usan varios medicamentos y pueden ser atendidas por distintos especialistas. Por eso se recomienda una revisión periódica de medicamentos, especialmente en cambios de atención o frente a enfermedades agudas.

Esta revisión busca confirmar:

  • Si cada medicamento sigue teniendo indicación.
  • Si la dosis es adecuada para la función renal.
  • Si existen interacciones.
  • Si hay fármacos de venta libre, suplementos, productos dietarios o herbales que puedan ser dañinos.
  • Si algún medicamento se suspendió durante una enfermedad aguda y cuándo debe reiniciarse.

No se recomienda iniciar, suspender o reiniciar medicamentos renales por cuenta propia. El plan debe ser indicado por un profesional de salud.

¿Cada cuánto deben controlarse los exámenes?

En personas con enfermedad renal crónica, la VFG y la albuminuria deben evaluarse al menos una vez al año. En personas con mayor riesgo de progresión, o cuando el resultado cambiará decisiones terapéuticas, los controles deben ser más frecuentes.

También es importante saber que pequeñas variaciones pueden ocurrir. Por eso, los cambios relevantes deben interpretarse con criterio clínico y, muchas veces, confirmarse con repetición de exámenes.

Situación

Qué significa

Cambio de eGFR mayor a 20% en una prueba posterior

Supera la variabilidad esperada y requiere evaluación

Duplicación de ACR/RAC en seguimiento

Supera la variabilidad esperada y requiere evaluación

Disminución de GFR mayor a 30% tras iniciar terapias hemodinámicamente activas

Supera lo esperado y requiere evaluación

El seguimiento no debe mirar solo el número actual, sino también la tendencia en el tiempo.

¿Cuándo consultar con un médico o nefrólogo?

Debe conversar con un médico de atención primaria, internista o nefrólogo si se encuentra en alguna de estas situaciones:

Situación

Motivo para consultar

Tiene hipertensión, diabetes o enfermedad cardiovascular

Son condiciones de alta prioridad para detección de ERC

Tiene insuficiencia cardíaca

Forma parte de las enfermedades cardiovasculares relevantes

Tuvo una lesión renal aguda previa

Aumenta la necesidad de seguimiento

Tiene VFG menor a 60 ml/min/1,73 m²

Puede cumplir criterio de ERC si persiste o hay cronicidad

Tiene ACR/RAC igual o mayor a 30 mg/g

Puede indicar daño renal

Tiene hematuria persistente

Requiere estudio adicional

Tiene cálculos renales recurrentes o enfermedad estructural urinaria

Puede asociarse a riesgo renal

Tiene lupus, vasculitis o VIH

Son enfermedades sistémicas que pueden comprometer el riñón

Tiene antecedentes familiares de falla renal o enfermedad renal genética

Puede justificar evaluación dirigida

Usa medicamentos potencialmente nefrotóxicos o múltiples medicamentos

Puede requerir revisión de seguridad

Presenta resultados renales alterados y no han sido repetidos

Es necesario confirmar o descartar persistencia

La derivación a nefrólogo depende de la etapa de la enfermedad, la albuminuria, la causa sospechada, la velocidad de progresión, el riesgo de falla renal y otros criterios clínicos. El uso de herramientas validadas de predicción de riesgo puede ayudar a decidir el momento de la derivación y del manejo multidisciplinario.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tener enfermedad renal crónica si me siento bien?

Sí. La enfermedad renal crónica puede ser silenciosa en etapas tempranas. Por eso, en personas con factores de riesgo, la detección depende de exámenes de sangre y orina.

¿La creatinina normal descarta enfermedad renal crónica?

No necesariamente. La creatinina debe interpretarse con una ecuación que estime la VFG. Además, se debe evaluar albuminuria en orina. Una persona puede tener daño renal con alteraciones urinarias aunque la función de filtrado no esté claramente disminuida.

¿Una VFG baja en un examen significa que tengo enfermedad renal crónica?

No siempre. Una sola medición alterada puede deberse a una lesión renal aguda, una enfermedad renal aguda o variabilidad del examen. Se debe confirmar cronicidad, habitualmente mediante antecedentes, exámenes previos, repetición de mediciones o evidencia por imágenes, biopsia o historia clínica.

¿Qué valor de VFG preocupa?

Una VFG menor a 60 ml/min/1,73 m² es un criterio importante si persiste por al menos 3 meses o existe evidencia de cronicidad. Las categorías G3a, G3b, G4 y G5 reflejan distintos grados de disminución.

¿Qué valor de albuminuria preocupa?

Una ACR o RAC igual o mayor a 30 mg/g se considera aumentada. Debe confirmarse y contextualizarse según el caso.

Si mi VFG está entre 60 y 89, ¿tengo enfermedad renal crónica?

No necesariamente. La categoría G2, por sí sola, no cumple criterio de ERC si no hay otros marcadores de daño renal. Se debe evaluar albuminuria, sedimento urinario, antecedentes, imágenes y otros datos clínicos.

¿Qué pasa si tengo VFG normal pero albuminuria elevada?

Puede existir daño renal aunque la función de filtrado esté conservada. La albuminuria debe confirmarse y evaluarse con su médico.

¿Debo hacerme una ecografía renal?

La ecografía puede ser útil en algunas personas, pero no todos la necesitan de entrada. La indicación depende del contexto clínico y de la sospecha de causa.

¿Necesito biopsia renal?

La biopsia renal puede ser un examen diagnóstico útil en casos seleccionados, cuando el médico necesita aclarar la causa y guiar tratamiento. No es un examen de tamizaje general para todas las personas.

¿La enfermedad renal crónica siempre progresa?

No siempre progresa al mismo ritmo. El riesgo depende de la causa, la VFG, la albuminuria, las enfermedades asociadas, la evolución en el tiempo y otros factores. Por eso, la clasificación y el seguimiento son fundamentales.

Checklist para llevar a su próxima consulta

Puede usar esta lista para preparar su conversación con el médico:

□  ¿Tengo factores de riesgo de enfermedad renal crónica?

□  ¿Tengo creatinina reciente con VFG estimada?

□  ¿Tengo medición de albúmina en orina mediante ACR/RAC?

□  ¿Tengo orina completa o sedimento urinario?

□  Si algún examen está alterado, ¿debo repetirlo?

□  ¿La alteración lleva 3 meses o más?

□  ¿Podría tratarse de una lesión renal aguda o reciente?

□  ¿Cuál es mi categoría de VFG?

□  ¿Cuál es mi categoría de albuminuria?

□  ¿Se conoce la causa de la alteración renal?

□  ¿Necesito evaluación por nefrólogo?

□  ¿Debo revisar mis medicamentos, suplementos o productos herbales?

□  ¿Qué plan de seguimiento corresponde a mi riesgo?

Mensaje final

La enfermedad renal crónica no debe buscarse solo cuando aparecen síntomas. En muchas personas —especialmente con hipertensión, diabetes, enfermedad cardiovascular, insuficiencia cardíaca o antecedente de lesión renal aguda— la detección debe realizarse con exámenes simples de sangre y orina.

Los dos datos centrales son la VFG estimada y la relación albúmina/creatinina en orina. Si alguno está alterado, no basta con alarmarse ni con ignorarlo: se debe confirmar, interpretar en contexto y definir un plan.

Detectar enfermedad renal crónica a tiempo permite clasificarla, buscar su causa, estimar el riesgo de progresión, revisar medicamentos, iniciar medidas de tratamiento y organizar el seguimiento adecuado.

En caso de dudas, consulte con un médico de atención primaria, médico internista o nefrólogo para confirmar el diagnóstico y definir el mejor plan de cuidado renal.

¿Necesita evaluar su función renal? Videoconsulta y Atención Presencial — telenefrologia.cl

Escrito por el Dr. Eduardo Machuca Neira, médico nefrólogo (Pontificia Universidad Católica de Chile). Última actualización: julio 2026.