Dos años consecutivos de Certificado de Excelencia Doctoralia: un reconocimiento que nace de la confianza de los pacientes
Recibir un reconocimiento siempre es motivo de satisfacción profesional. Sin embargo, cuando este proviene directamente de la experiencia y opinión de los pacientes, su significado es aún más profundo.
Durante dos años consecutivos (2024 y 2025) he recibido el Certificado de Excelencia otorgado por Doctoralia, distinción basada exclusivamente en la evaluación de los pacientes que he tenido la oportunidad de atender.
Este reconocimiento no representa una meta en sí misma, sino una confirmación del valor de una forma de ejercer la medicina que considero esencial: una atención cuidadosa, clara, respetuosa y orientada a entregar tranquilidad y confianza, especialmente en el contexto de las enfermedades renales, que suelen generar incertidumbre tanto en los pacientes como en sus familias.
Las opiniones entregadas reflejan con claridad aquello que busco transmitir en cada consulta:
“Dedicó mucho tiempo en explicarme detalladamente mi situación de salud. Respondió todas mis dudas y, a pesar de su notable conocimiento, fue muy humilde y claro en sus explicaciones. Prestó atención tanto a mi historial médico como humano.”
“Un excelente profesional, claro con sus explicaciones, se toma el tiempo necesario y su tratamiento ha sido efectivo.”
“Excelente doctor, dedicado y con paciencia, además de tener mucho conocimiento y experiencia.”
“La atención me permitió entender mejor mi situación y sentirme más tranquila con mi tratamiento.”
Cada una de estas palabras representa una experiencia personal, una preocupación compartida y una confianza depositada. Por lo mismo, este reconocimiento lo recibo con humildad, gratitud y una profunda responsabilidad, reforzando mi compromiso con una medicina centrada en la persona, basada en la escucha activa, el análisis riguroso y la toma de decisiones informadas y transparentes.
Agradezco sinceramente a cada paciente que se tomó el tiempo de compartir su experiencia. Su retroalimentación no solo motiva, sino que también orienta y permite mejorar continuamente la calidad de la atención entregada.
Sigo avanzando con la misma convicción y dedicación, entendiendo que la excelencia en medicina se construye día a día, consulta a consulta.